La ciencia deja en claro que existe una relación clara entre las fluctuaciones hormonales y la salud gingival. Hormonas como el estrógeno y la progesterona influyen en la vascularización de las encías, la respuesta inflamatoria, el metabolismo del colágeno, la composición de la microbiota oral y la salud del tejido óseo que proporciona el soporte a las piezas dentarias. Por eso, en etapas como pubertad, ciclo menstrual, embarazo, uso de anticonceptivos hormonales y menopausia, las encías pueden reaccionar de forma más intensa frente a la misma cantidad de placa bacteriana. Esto no significa que “la hormona dañe la encía” por sí sola: generalmente exacerba una inflamación que tiene como base el biofilm o placa bacteriana. Pero profundicemos en el tema con 13 respuestas de una especialista. 13 preguntas y respuestas para despejar todas las dudas1- ¿Cuáles son los principales síntomas que deberían encender las alarmas de que algo no anda bien en la boca debido a las hormonas? - Las señales más frecuentes son encías rojas, inflamadas, sensibles o que sangran al cepillar o al usar hilo dental. También pueden aparecer mal aliento persistente, retracción de encías, mayor sensibilidad dental, dolor al masticar, movilidad dentaria o cambios en la mordida. En contexto hormonal, una inflamación leve y transitoria puede ocurrir, pero si el sangrado es repetido, hay dolor, pus, movilidad o la molestia no desaparece, no hay que normalizarlo: necesita evaluación odontológica. 2- ¿Por qué a veces se pasa por alto esta relación en las consultas médicas de rutina? - Porque históricamente la salud bucal quedó separada de la medicina general y de la ginecología. Muchas pacientes consultan por embarazo, anticoncepción, menopausia o síntomas sistémicos, pero no siempre se pregunta por sangrado de encías, sequedad bucal, ardor, movilidad dentaria o antecedentes periodontales. Además, como la gingivitis puede ser poco dolorosa, la paciente puede asumir que “es normal” y no mencionarlo. El problema es que la enfermedad periodontal puede avanzar sin síntomas evidentes durante bastante tiempo. Las hormonas influyen en la salud dentalShutterstock3- ¿Es mito o realidad que los cambios en el ciclo menstrual pueden causar inflamación o sangrado en las encías, la llamada gingivitis menstrual? - Es real, aunque no le ocurre a todas las mujeres. Algunas pueden presentar gingivitis menstrual: encías enrojecidas, inflamadas o sangrantes e incluso pequeñas lesiones en la mucosa, típicamente justo antes del período. Lo habitual es que mejore cuando comienza la menstruación. De nuevo: si el sangrado persiste todo el mes, no hay que atribuirlo al ciclo; probablemente haya gingivitis o periodontitis de base. 4- ¿Cómo afectan los anticonceptivos orales a los tejidos de la boca? ¿Existen componentes específicos que aumenten el riesgo de sensibilidad? - Los anticonceptivos hormonales pueden influir en los tejidos periodontales porque combinan estrógenos y/o progesteronas, hormonas que modifican la respuesta inflamatoria de la encía. La evidencia muestra asociación con mayor inflamación gingival en algunas pacientes, especialmente si ya existe placa, susceptibilidad periodontal, tabaquismo o uso prolongado. Dicho con precisión: el riesgo parece más marcado con anticonceptivos hormonales de mayor dosis o en pacientes susceptibles; los anticonceptivos modernos de baja dosis tienden a tener menor impacto, aunque no es correcto decir que el riesgo es cero. 5- ¿Qué es la “gingivitis del embarazo” y en qué trimestre suele ser más frecuente? - La gingivitis del embarazo es una inflamación de las encías asociada a los cambios hormonales del embarazo, especialmente al aumento de estrógeno y progesterona. Se manifiesta con encías más rojas, hinchadas, sensibles y con sangrado fácil. Es muy frecuente: los CDC estiman que entre el 60% y el 75% de las embarazadas presentan gingivitis. Suele hacerse más evidente desde el segundo trimestre y puede intensificarse hacia el tercero. 6- Existe el mito de que “cada embarazo cuesta un diente”, ¿cuánto hay de verdad científica en esto hoy en día? - Como frase literal, es un mito. El embarazo no “roba calcio de los dientes” ni condena a perder piezas dentarias. Lo que sí es real es que durante el embarazo aumentan algunos riesgos: gingivitis, caries por cambios de dieta, náuseas o vómitos que aumentan la acidez, cansancio que empeora la higiene y menor asistencia al odontólogo por miedo. Si había enfermedad periodontal previa o mala higiene, el embarazo puede agravar el cuadro. Entonces no, cada embarazo no cuesta un diente, pero un embarazo sin control odontológico puede destapar o empeorar problemas existentes. 7- ¿Qué tratamientos odontológicos están permitidos durante el embarazo y cuáles se recomiendan posponer? - La atención odontológica preventiva, diagnóstica y restauradora es segura durante el embarazo. Esto incluye controles, limpiezas, tratamiento de caries, urgencias, tratamientos de conducto, extracciones necesarias, anestesia local y radiografías dentales cuando están indicadas. ADA y ACOG coinciden en que postergar infecciones o dolor puede ser peor que tratarlos. Lo que suele posponerse es lo estrictamente electivo o estético como blanqueamientos, tratamientos cosméticos no urgentes o procedimientos extensos que no sean necesarios durante la gestación. El óxido nitroso se recomienda evitarlo en embarazadas. Normalizar algunos problemas dentales es un grave error y es preferible siempre realizar una consulta odontológicaShutterstock8- Con la caída del estrógeno en la menopausia, ¿cuáles son los problemas bucales más comunes? - En la menopausia, la caída del estrógeno puede asociarse con sequedad bucal, ardor o quemazón oral, alteraciones del gusto, mayor sensibilidad de mucosas, más riesgo de caries, inflamación gingival, periodontitis y pérdida de soporte óseo. El síndrome de boca ardiente y la xerostomía son dos consultas típicas. La sequedad bucal no es menor: al disminuir la saliva, se reduce una defensa natural contra bacterias, ácidos y caries. 9- ¿Cómo afecta la pérdida de densidad ósea u osteoporosis a la salud del hueso que sostiene los dientes? - La osteoporosis no “afloja los dientes” de manera automática, pero puede afectar el metabolismo óseo general y también el hueso alveolar que sostiene las piezas dentarias. En mujeres posmenopáusicas, la deficiencia de estrógeno se vincula con mayor resorción ósea, menor densidad mineral y mayor susceptibilidad a pérdida ósea periodontal. Si además hay periodontitis, el riesgo de movilidad dentaria y pérdida de piezas aumenta. 10- Además del cepillado e hilo dental tradicional, ¿qué cuidados específicos debe tener una mujer en las etapas de mayor cambio hormonal? - En etapas de mayor cambio hormonal conviene reforzar el control de placa: limpieza profesional, control periodontal, técnica de cepillado correcta, higiene interdental diaria, raspaje si hay calculo o bolsas periodontales y consulta temprana si aparece sangrado. También es importante avisarle al odontólogo si la paciente está embarazada, en tratamiento hormonal, usando anticonceptivos, atravesando menopausia o tomando medicación que cause sequedad bucal. En embarazo, menopausia o antecedentes de periodontitis, esperar a que “se pase solo” suele ser una mala decisión. 11- ¿La alimentación o la hidratación juegan un rol clave para contrarrestar estos efectos? - Sí, aunque no reemplazan la higiene ni el tratamiento profesional. Una buena hidratación ayuda especialmente cuando hay sequedad bucal. La alimentación también importa: dietas con alta frecuencia de azúcar o picoteo constante elevan el riesgo de caries y, durante el embarazo, los cambios de hábitos alimentarios pueden aumentar ese riesgo. También conviene cuidar la ingesta de calcio, vitamina D, proteínas y micronutrientes relacionados con salud ósea e inmune. En pacientes con vómitos frecuentes, por ejemplo en embarazo, es importante no cepillarse inmediatamente después del vómito; primero conviene enjuagar para neutralizar la acidez y proteger el esmalte. 12- ¿Cada cuánto se recomienda la visita al odontólogo en estos casos? - Como base, al menos una vez por año y en muchas pacientes cada seis meses. Pero en embarazo, sangrado frecuente, antecedentes de gingivitis o periodontitis, uso de medicación que causa sequedad bucal, menopausia con síntomas orales u osteoporosis, lo razonable es individualizar: muchas veces se indican controles cada tres a seis meses. La frecuencia no debería decidirse por calendario fijo, sino por riesgo periodontal real. 13- ¿Las mujeres tienen más tendencia a padecer enfermedades o problemáticas en sus bocas que los hombres? Si es así, ¿por qué sucede esto? No conviene decir que las mujeres “siempre tienen más enfermedad bucal” que los hombres. De hecho, algunos datos poblacionales muestran más periodontitis en hombres adultos que en mujeres. Lo correcto es decir que las mujeres atraviesan etapas hormonales específicas —pubertad, ciclo menstrual, embarazo, anticoncepción hormonal, menopausia— que pueden modificar la respuesta de las encías, la saliva, la mucosa oral y el hueso alveolar. Entonces, más que “más enfermedad”, tienen ventanas biológicas particulares donde el riesgo o los síntomas pueden aumentar si no hay buen control de placa y seguimiento odontológico. Fuente: Micaela Muscia, Odontóloga del equipo de Glow Up (MN 46142)
Salud bucal y hormonas: 13 respuestas para entender por qué el ciclo menstrual, el embarazo y la menopausia afectan tus dientes
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