Ronnie Wood: del socio ideal de Keith Richards al hombre que logró salir de las adicciones después de “mil” intentos

Ronnie Wood: del socio ideal de Keith Richards al hombre que logró salir de las adicciones después de “mil” intentos

Hay artistas que se aferran a una idea o un espacio y se mantienen ahí en la búsqueda de su mejor versión posible, y están también los que se caracterizan por un espíritu inquieto y la necesidad de compartir su talento con quien se cruce en su camino. A ese segundo grupo pertenece Ronnie Wood, conocido por la gran mayoría por su rol como parte de The Rolling Stones. A lo largo de seis décadas, el guitarrista tuvo una carrera más que extensa en la que fue parte de grupos históricos, colaboró con casi todos los nombres propios de la realeza rockera y grabó varios álbumes en solitario con un elenco de invitados de primerísima línea. Consciente de la historia que tiene a cuestas, en julio Wood dio inicio a una gira que celebra sus seis décadas como artista, una celebración que tendrá escala local por partida doble: este viernes, en el Movistar Arena y dos días después, en el Metropolitano de Rosario. Ronald David (Ronnie, de ahora en más) Wood nació el 1 de junio de 1947 en Hillingdon, Middlesex, integrado hoy en día a las afueras del Gran Londres. Según contó en Ronnie, su autobiografía, publicada en 2007, su familia pertenecía a una rama bastante atípica de remeros y navegantes del Támesis conocidos como “water gypsies” (gitanos del agua), y asegura que fue el primer miembro de su familia en nacer en tierra firme. En ese entorno, el caldo de cultivo musical era inevitable: sus dos hermanos mayores, Art y Ted, ya eran músicos de jazz y blues con bastantes horas de vuelo acumuladas en la escena local, y su madre tocaba el piano de oído.En paralelo a la música, los tres hermanos Wood estudiaron en la Ealing Art College de Londres, la misma institución por la que también pasaron Freddie Mercury y Pete Townshend. Allí, Ronnie convirtió a la pintura en algo bastante más que en un hobby, y su pasión por la pintura pasaría a ser una disciplina que cultivaría en paralelo a su desempeño en las seis cuerdas. Una vez terminados sus estudios, la música pasó a primer plano. Wood comenzó su carrera profesional como guitarrista principal de The Birds, un grupo de rhythm and blues de corta vida con el que llegó a grabar solo cuatro singles, de los cuales los primeros tres se publicaron a través de Decca, el mismo sello en el que también estaban dando sus primeros pasos los propios Rolling Stones. De Jeff Beck Group a FacesAl poco tiempo, y tras un paso fugaz por la banda de rock psicodélico The Creation, Ronnie tuvo su primera gran oportunidad de la mano de uno de los guitarristas más virtuosos de la música británica En 1968, Jeff Beck convocó a Wood para sumarse a su banda de apoyo, The Jeff Beck Group, donde participó de los discos Truth y Beck-Ola. Wood revistió funciones como bajista en la banda, algo que le sería vital en sus años posteriores para aprender a ser no solo líder, sino también acompañante, y en esa misma formación conoció al cantante Rod Stewart, que no tardaría en convertirse en uno de sus aliados artísticos más importantes. Las cosas comenzaron a ponerse aún más vertiginosas al año siguiente. En 1969, cuando Steve Marriott abandonó el grupo Small Faces, Wood comenzó a tocar con los demás integrantes de aquella banda, a la que también se sumaron su hermano Art y Stewart, en un proyecto que primero se llamó Quiet Melon, y que terminaría convirtiéndose en Faces tras la partida de Art. Mientras el grupo comenzaba a tomar forma, Stewart encaró la grabación de su primer disco solista, Faces on An Old Raincoat Won’t Ever Let You Down, con Wood como aliado clave y con un puñado de canciones que iban a servir de hoja de ruta para lo que se vendría después. Ronnie WoodDF EntertainmentFaces se definió por oposición a su pasado junto con Marriott. Ya no solo no eran “small”, sino que además el look sobrio y elegante fue reemplazado por pelos batidos, ropa de cuero y una actitud desafiante con la dosis justa de androginia. El grupo cosechó cuatro discos y también una reputación que excedía los parámetros artísticos, un comportamiento alimentado a litros de bebida y un comportamiento salvaje. Las fiestas comenzaban en los camarines y seguían en los hoteles, lo que llevó a que la banda fuera cancelada de por vida en la cadena Holiday Inn, y el impedimento encontró una solución rápidamente: al reservar hospedaje, lo hacían a nombre de Fleetwood Mac primero y Grateful Dead después hasta que finalmente fueron descubiertos. Cuando Faces terminó, Wood convirtió una reflexión en el título de su siguiente paso. En 1974, el guitarrista grabó su disco debut, I’ve Got My Own Album to Do (“tengo que hacer mi propio disco”), y lo hizo con un elenco de lujo. Sin repetir y sin soplar, la lista de invitados incluye a Keith Richards, George Harrison, Mick Taylor, Ian McLagan, Mick Jagger, David Bowie y Rod Stewart, un verdadero dream team. Pero además, en una de esas sesiones, Wood mostró a Jagger y Bowie un boceto de una canción que comenzaron a grabar, y luego el vocalista stone terminaría por su cuenta. El tema en cuestión era “It’s Only Rock & Roll (But I Like It)”, que en cierto modo se convirtió en su debut informal en las filas de Sus Majestades Satánicas, dos años antes de que ocurriese su ingreso full time a la banda. Esa colaboración terminaría signando su futuro. A finales de 1974, Mick Taylor renunció abruptamente a los Rolling Stones, lo que obligó a Jagger y Richards a salir a la búsqueda de un reemplazo, y aunque hubo varios candidatos en danza (de Steve Marriott a Rory Gallagher, pasando por Wayne Perkins y Peter Frampton), Wood fue el elegido. En un principio, se unió como músico de apoyo en marzo de 1975 para una gira norteamericana y sumó su aporte para algunas de las canciones de Black and Blue (1976) y fue oficializado en su puesto tras la salida del disco. Su llegada renovó el sonido de The Rolling Stones a partir de un entendimiento mutuo con Richards y la creación de una manera de tocar en donde los protagonismos fluctúan de uno a otro. Ese sonido sentó las bases de Some Girls (1978) y Tattoo You (1981), dos discos que rankean alto en el podio de la discografía stone. 8 intentos de rehabilitación“Nos adaptamos y nos cubrimos el uno al otro de modo que a veces ni siquiera se puede saber quién está tocando. Con Ron, si a él se le cae la púa, yo puedo tocar su parte hasta que la recoja, y ni siquiera se nota la diferencia. Nuestra comunicación se da simplemente a través de la música”, dijo el propio Richards a la revista Guitar Player para explicar una química guitarrera que lleva ya medio siglo. Aunque su rol principal fue ocupar el puesto de guitarrista, a lo largo de los años Wood también fue ganando terreno compositivo e hizo su aporte a varios temas del cancionero stone como “Hey Negrita”, “Black Limousine” y “One Hit (to the Body)”, y con el correr de los años pasó de ser un eterno recién llegado a hacer que su presencia fuese innegociable. Con Mick Jagger y Keith Richards con motivo de la salida de Foreign Tongues, el álbum más reciente de los Rolling StonesGetty ImagesLa fama también comenzó a pasarle factura. A lo largo de tres décadas, Wood llegó a un grado de consumo problemático con las drogas y también con el alcohol, siendo capaz de beber dos botellas diarias de vodka o whisky. Con el pasar del tiempo, Ronnie aseguró que su vínculo con la bebida nació a partir de la muerte de una novia de la adolescencia cuando él tenía 17 años, una herida que quedó abierta suficiente tiempo. Su relación con las adicciones tuvo altos y bajos, con ocho intentos de rehabilitación, hasta que el ultimátum definitivo se lo dio su salud: si no realizaba un cambio de raíz, su cuerpo no iba a poder tolerar ese ritmo de vida, y así fue que en 2010 logró finalmente dar el timonazo con el que lleva más de quince años de sobriedad. “Pensé que sería mejor cambiar. Nada funcionaba, en lo que respecta a las sustancias. La cocaína no funcionaba, la bebida tampoco. Probaba una vez más, solo por ver si lograba superar el malestar, pero terminaba convirtiéndome en una persona amargada, y pensé: ‘Este no soy yo’. Y así di un paso valiente, pero esta vez por mí mismo, para abstenerme e intentar enderezar mi vida”, declaró Wood en el documental Somebody Up There Likes Me. Su magnetismo y su facilidad para contar historias devino en la creación de The Ronnie Wood Show, un programa que debutó en 2010 en Absolute Radio en el Reino Unido, y que debió empezar a propagarse de manera global gracias a su éxito. Con una lista que va de Slash a Paul McCartney, pasando por Bobby Gillespie y Mark Ronson, en cada emisión, Wood y el invitado se sumergían en una charla íntima y entretenida, mientras repasaban clásicos y joyas ocultas del blues y del rock, muchas veces con guitarra en mano. En una de esas entregas, Alice Cooper hizo reír al anfitrión al contarle la respuesta que recibió de parte de Keith Richards luego de que le contara que llevaba veinte años sobrio: “¿Y se puede saber por qué?”. En 2017, Ronnie debió librar una nueva batalla. Durante un chequeo médico de rutina previo a una gira de los Rolling Stones, le detectaron cáncer de pulmón debido a su prolongado historial como fumador. Los médicos le extirparon una porción del pulmón de manera exitosa y sin necesidad de quimioterapia, y tres años más tarde, durante la pandemia, superó un segundo tumor más pequeño. Durante ambos tratamientos, Wood encontró en la pintura el refugio necesario para despejar su mente, su otro terreno seguro aparte de la música. A lo largo de los años, pintó óleos y acuarelas con retratos expresionistas de varios de sus héroes musicales, como Jimi Hendrix y Robert Johnson, y también llevó su vocación al universo stone, con obras dedicadas a sus propios compañeros y con las listas de temas de las últimas giras convertidas en verdaderas obras de arte. El cruce más preciso entre ambos mundos lo plasmó en The Picasso Stones, una obra en la que tomó la obra de Las tres bailarinas de Pablo Picasso para intentar retratar las siluetas de sus propios colegas sobre el escenario.Keith Richards, Charlie Watts y Mick Jagger bajo el pincel de Ronnie WoodGetty ImagesDueño de un carisma inabarcable, así como sus discos en solitario fueron una convocatoria a un elenco interminable de amigos y colegas (a la lista de más arriba hay que sumar los nombres de gente como Bobby Womack, Charlie Watts, Mick Fleetwood, The Edge y Bob Dylan), Wood siempre estuvo dispuesto a poner su talento al servicio de la obra ajena, y así es como su guitarra está presente en discos y shows históricos de David Bowie, Eric Clapton, Johnny Marr, Prince, Aretha Franklin, Bo Diddley y Pearl Jam. Con tanta historia a cuestas, el año pasado Ronnie sintió que era el momento de que el mundo conociera todas sus facetas, y así fue que lanzó Fearless, un compilado exhaustivo que recorre sus siete álbumes en solitario, pero también canciones de The Rolling Stones, Faces, la obra solista de Rod Stewart, y The Jeff Beck Group, hasta algunas grageas de su paso por The Birds y The Creation. El lanzamiento de Fearless fue la excusa ideal que encontró Wood para volver a los escenarios. Con el regreso de los Stones a las giras convertido en una gran incógnita, Ronnie se permite despuntar el vicio acompañado de una banda ajustadisima en la que brilla la cantante Imelda May y que le permite condensar seis décadas de historia en un show de dos horas. “Mick y yo nunca dejamos de querer tocar. Por eso voy a salir a hacer unos recitales con mi banda solista, para mantener los dedos ágiles. Hay que mantener la música caliente, seguir inventando cosas y rindiendo homenaje a épocas pasadas. Es genial”, le dijo a Louder Sound en agosto de este año, como si hiciera falta tener que esbozar justificativos para seguir haciendo lo que ama después de tanto tiempo.Ronnie Wood & his Ammo Band. Viernes 6, a las 21, en el Movistar Arena, Humboldt 450. Entradas desde 95.000 pesos.

Original Source

Read the full article at Lanacion →

KhanList aggregates and links to publicly available news content. We do not host full articles from third-party sources. Always verify important information with original sources.