En Netflix, Robert De Niro X 2: compone a dos gángsters históricos en "The Alto Knights: Mafia y poder", pero lo desperdician

En Netflix, Robert De Niro X 2: compone a dos gángsters históricos en "The Alto Knights: Mafia y poder", pero lo desperdician

Robert De Niro es, por sí mismo, motivo de atracción y atención a la hora de sentarse a ver una película por streaming, o pagar una entrada al cine. Uno de los grandes actores de Hollywood de todos los tiempos, también es cierto que ha alternado obras maestras con bodrios de manera inexplicable. Bueno, él lo ha dicho: ha tenido que pagar unas cuantas cuentas por culpa de la pandemia (su cadena de hoteles y restaurantes Nobu casi quiebra), más el juicio de su exesposa Grace Hightower lo deben haber obligado a decir "sí, quiero" a ofertas que debería haber declinado.Pero la de The Alto Knights: Mafia y poder debe haberle parecido, de entrada, seductora, tan tentadora como al espectador. Porque la produce Irwin Winkler (Rocky), la dirige su amigo Barry Levinson (Oscar por Rain Man), se basa en hechos reales y le ofrecieron no solo interpretar a un gángster, sino a dos.Y De Niro no solo fue un joven Vito Corleone en El Padrino II, de Francis Ford Coppola, sino que también fue Al Capone en Los intocables de Brian de Palma. Y lo fue en Analízame, en Casino, en Buenos muchachos y en Erase una vez en América. Hay pocas dudas: Robert De Niro ha sido uno de los mejores gángsters que nos ha entregado el cine.El guion de The Alto Knights: Mafia y poder también es de un viejo conocido por De Niro, Nicholas Pileggi, que escribió los de Buenos muchachos y Casino, de Martin Scorsese y que protagonizó él.Sentarse a ver la película es como tener una invitación a una cena a carta abierta, con tantas opciones que uno no sabe por dónde empezar a elegir. El asunto se complica cuando uno advierte que ni el chef, ni los cocineros, ni siquiera el mozo estuvieron en su mejor día.El filme arranca con uno de los dos mafiosos que encarna De Niro ingresando al edificio de su departamento en Nueva York (The Majestic, en el Central Park West), por 1957. Es Frank Costello, gángster de leyenda, cuando sufre un atentado: le disparan en la cabeza, por orden de Vito Genovese, otro mafioso de primera línea, que era amigo de la infancia de Costello y que aquí también es encarnado por De Niro.Antes de que pregunten cómo hacer para diferenciar a un personaje del otro: es fácil. Cuando De Niro es Costello tiene una nariz postiza puntiaguda.Lo difícil debe haber sido para De Niro mantener diálogos consigo mismo -o sea, con su otro yo-, hablándole a la nada misma para luego en postproducción insertaran precisamente al otro personaje.El porqué de la decisión de que De Niro haga de Abbott y Costello, perdón, de Genovese y Costello, no obedece a ninguna razón desde la lógica. No es que fueran dos gotas de agua, hermanos o primos. Eran dos inmigrantes italianos que, de la nada y sin tener un centavo de dólar, erigieron un imperio multimillonario con negocios sucios.El problema surgió cuando mientras uno (Costello) embadurnaba a políticos y agentes de la ley para que lo dejaran operar tranquilo, el otro, que se autoexilió en Europa y al regresar se vuelve más despiadado que nunca. Uno es sensato -digamos, De Niro en Despertares-, el otro, toda maldad -De Niro en Los intocables-.Tampoco se entiende bien por qué De Niro/Costello rompe la cuarta pared y habla a cámara, contando la mayoría de las veces cosas que acabamos de ver. Como si nadie confiara en la atención que el espectador le estaría dando a la película.Por supuesto que Costello sobrevivió al atentado, y lo que vendrá en las dos horas largas que siguen son las desavenencias, las traiciones y los encuentros entre un mafioso y otro, con sus esposas en el medio. Ahí hay otro déficit, porque Debra Messing y Kathrine Narducci no hacen otra cosa que recitar sus líneas en vez de interpretarlas.Tampoco los otros mafiosos que los secundan están para la nominación al Oscar. Y está la famosa Reunión de Apalachin, al Norte de Nueva York, a la que Genovese convocó a todos los capos de la mafia para legitimar su liderazgo (Costello evitó un baño de sangre), la cual terminó en un desastre cuando la policía llegó y arrestó a decenas de capos.Lo dicho. Levinson -para los jóvenes, el padre de Sam, el creador de la serie Euphoria, con Zendaya, Jacob Elordi y Sydney Sweeney- la rodó a sus 83 años. Y no está, se ve, con la lucidez que mantienen Scorsese ni Clint Eastwood."The Alto Knights: Mafia y poder"RegularThriller. Estados Unidos, 2025. Título original: "The Alto Knights". 123'. De: Barry Levinson. Con: Robert De Niro, Debra Messing, Kathrine Narducci, Cosmo Jarvis. Disponible en: Netflix.

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